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May 28, 2026
El humor como antienvejecimiento: por qué la risa es un superpoder subestimado
Arrugas, canas, la menopausia… ¿y simplemente reírse de ello? Exacto. Porque quien utiliza el humor como estrategia para afrontar las dificultades no solo vive con más tranquilidad, sino que, según está demostrado, también lleva una vida más saludable. De eso trata este artículo: de lo que eso significa concretamente, de por qué el «pro-aging» es una cuestión de actitud y de por qué las mujeres con sentido del humor no son una excepción, sino una ventaja para todos nosotros.
Reírse no es una tontería: es medicina.
Cuando nos reímos, ocurren muchas cosas en nuestro cuerpo. Se liberan endorfinas, desciende el cortisol y los músculos se relajan. Decir que «la risa es medicina» puede parecer una simple frase hecha, pero está bien documentado: se ha demostrado que quien se ríe con frecuencia y de corazón reduce su nivel de estrés y fortalece su sistema inmunológico.
Pero se trata de algo más que bioquímica. Lo fundamental es la relajaciónque provoca la risa. Cada día estamos sometidos a presión; apenas nos levantamos, ya empieza a retumbar en nuestra mente la lista mental de tareas pendientes. La risa es una de las formas más rápidas y accesibles de romper esa tensión. Sin necesidad de un retiro, sin aplicaciones y sin esfuerzo.
El humor como estrategia de afrontamiento: así es como funciona
El humor ayuda a sanar: esto no solo se aplica a los pequeños contratiempos cotidianos, sino también a las crisis reales. Quien ha aprendido a no tomarse a sí mismo demasiado en serio cuenta con un colchón interior que le sirve de apoyo en los momentos difíciles.
Eso no significa restarle importancia al dolor ni minimizar lo grave. Significa conservar la ligereza como herramienta, incluso cuando la vida no es precisamente fácil. Porque el humor y la profundidad no son incompatibles, sino que se complementan.
En concreto, podría ser algo así:
En un conflicto: En lugar de dejar que la situación se agrave, empieza simplemente a reírte, aunque no te apetezca en absoluto. Relaja, te hace sentir más a gusto y, muy a menudo, la situación deja de agravarse.
En situaciones embarazosas: Hablar abiertamente de lo que ha pasado. Eso alivia la tensión y nos une, porque todos hemos vivido momentos así.
En cuanto a la autocrítica: pregúntate qué importancia tendrá todo esto dentro de cinco años. La mayoría de las veces: ninguna. Entonces, ¿por qué dedicar tanta energía a ello ahora?
No tomarse a uno mismo en serio: un arte que se puede aprender
Ser capaz de reírse de uno mismo no es una cuestión de carácter, sino una habilidad. Y, como cualquier habilidad, se puede entrenar.
El primer paso: descubrir qué es lo que realmente te hace reír. ¿Una amiga, una serie concreta, contar viejas anécdotas embarazosas mientras tomas una copa de vino? Pues incorpora precisamente eso de forma consciente a tu día a día. El humor no surge por sí solo, hay que darle un poco de espacio.
La brecha de los chistes de género: por qué las mujeres graciosas siguen causando polémica
De hecho, existe: la brecha de humor de género. A las mujeres se las percibe, de media, como menos divertidas que a los hombres, aunque eso tenga poco que ver con la realidad. Detrás de esto se esconde un estereotipo antiguo: la mujer como recatada, conformista y tranquila. Hablar alto, contar chistes o reírse de una misma se ha considerado durante mucho tiempo poco femenino.
Esta imagen persiste. Las mujeres con sentido del humor a menudo tienen que demostrar su valía por partida doble y demostrar que, a pesar de su sentido del humor, son competentes, serias y entrañables. Es agotador y, sencillamente, injusto.
¿La respuesta? Simplemente seguir adelante. Porque el humor a costa de los demás no es una virtud. El humor que une, que es sincero y que también acepta las propias debilidades es una de las formas más valientes de autenticidad. Y cuanto más envejecemos, más fácil nos resulta precisamente eso.
Pro-Aging: Envejecer con humor y dignidad
Aquí va una buena noticia para todos aquellos que piensan que el humor y la despreocupación son más bien cosa de jóvenes: es todo lo contrario. Con la edad suele crecer precisamente lo que hace falta para poder reírse de verdad. El autoconocimiento, la serenidad y la constatación de que la mayoría de las cosas por las que antes uno se alteraba no tienen gran importancia.
El «pro-aging» no significa ignorar el envejecimiento ni fingir que todo va siempre de maravilla. Significa desarrollar una actitud al respecto. Dar la bienvenida a las arruguitas en lugar de combatirlas. Considerar las canas como una decisión personal, no como una derrota. Hablar abiertamente de la menopausia, en lugar de ocultarla. No se trata de un optimismo ingenuo, sino de una decisión consciente de ser más amable contigo mismo. Y el humor es uno de los recursos más eficaces para ello. Quien es capaz de reírse de una nueva arruga, quien se toma a sí mismo con ligereza, ha dejado de perseguir la imagen de una versión diferente de sí mismo. Eso crea espacio. Espacio para la alegría auténtica, para la conexión, para lo que realmente importa.
Tanja Söllner va al grano: «Deja ya de correr siempre. Eres genial, eres estupenda. Date cuenta de ello de una vez». Eso es el «pro-aging» en una sola frase.
La belleza desde dentro: qué tienen que ver la risa y el bienestar con el brillo de la piel
Quien se siente bien, lo transmite. No es solo una frase hecha, sino una cuestión de fisiología. El estrés crónico eleva los niveles de cortisol, lo que a largo plazo puede afectar a la piel, al cabello y al aspecto general. Por el contrario, quien se ríe con regularidad, se relaja y encuentra la paz interior, le hace un bien a su cuerpo desde dentro.
Entender la belleza como algo que surge desde dentro es una idea que lo impregna todo: la alimentación, el sueño, el ejercicio físico y, por supuesto, la propia actitud ante la vida. El «pro-aging» y la belleza interior van de la mano, porque ambos se basan en la misma convicción: que merece la pena cuidarse bien, a cualquier edad.
Y es precisamente aquí donde entra en juego, por ejemplo, nuestro Glow25 Colágeno Plus : como rutina diaria para mujeres que quieren cuidarse desde dentro. Y es que el brillo interior y sentirse bien con el propio cuerpo comienzan con un cuidado personal integral, en el que el humor, la ligereza y una risa sincera forman parte tanto como el cuidado diario.
Cómo desarrollar el sentido del humor: tres consejos sencillos para afrontar el día a día con más naturalidad
¿Quieres aportar más ligereza a tu día a día, pero no sabes por dónde empezar? Aquí tienes tres ideas concretas:
Sonreír a personas que no conoces de nada. Parece algo insignificante, pero te cambia el día. A menudo te devuelven la sonrisa, y eso nos hace bien a los dos.
Contar historias embarazosas. No avergonzarse en secreto, sino reírse de ellas con las amigas. Esas son las mejores veladas.
Mirar una piedra durante cinco minutos. Suena absurdo, pero en el fondo es lo mismo que meditar: centrarse, estar presente, desconectar la mente. Sin ningún «Om».
¿Te ha picado la curiosidad? ¡Pues escucha «Glow Up Your Life»!
Si te apetece saber más, no dudes en escuchar el último episodio «El humor como antienvejecimiento» de Glow Up Your Life. En él, Katja Burkardt habla con Tanja Söllner sobre el humor como estrategia de afrontamiento, la brecha de género en los chistes, la agudeza verbal y por qué la risa es la forma más sincera de amor propio.
Tanja Söllner, conocida como Clementa en Instagram y TikTok, es escritora, conferenciante y mentora. Su libro «A la mierda el yoga: cómo cuidarte sin necesidad de decir «Om»» es un éxito de ventas según la revista Spiegel. Combina el desarrollo personal con el humor y demuestra que el cambio no tiene por qué ser difícil, sino que puede ser fácil.
Puedes encontrar este episodio en todas estas plataformas de podcasts: